POLÍTICA EN ¡LA REPÚBLICA OLIGÁRQUICA! (1895-1919)


¿Qué entendemos por “oligárquica” u oligarquía? .Pues, empecemos definiendo este término. Se refiere a la forma de gobierno donde un grupo reducido de personas ejercen el poder supremo. Así que, durante estos años, con el gobierno de Piérola , el Estado sufrió un gran cambio: fue liberal, burgués, con gran apogeo civilista y se estableció sobre la sociedad dejando atrás la influencia militarista y naciendo el orden del Segundo Civilismo (1899-1919). Este dominio excluyó a las grandes mayorías y fue controlado por élites las cuales estaban compuestas por familias cuyo poder reposaba en la propiedad de la tierra, explotación minera y control de la banca. También, el poder de esta oligarquía estaba basado en el respaldo del imperialismo internacional y la fuerte presencia gamonal que se imponía. A su vez, las voces de la gente rebelde estuvieron representadas por el movimiento estudiantil, quienes demandaban la necesidad de modernizar el Estado. A pesar de todo esto, cabe resaltar que este periodo fue relativamente exitoso y de expansión en el Perú.

A finales del siglo XIX, se dio en el Perú el periodo histórico llamado República oligárquica, para ser precisos en el año 1895 con el presidente Nicolás de Piérola hasta el año 1919 donde termina el segundo gobierno de José Pardo. Para poder hablar de este tema, es necesario hacer un preámbulo para el mejor entendimiento de la política aristocrática. Después de la guerra con Chile, el país quedó en ruina y se llevó a cabo la reconstruccion nacional en manos de los políticos que tomaron las riendas del estado. Hubo tres partidos políticos que se jugaban el poder del país: el Partido Civil, el Partido Constitucional y el Partido Demócrata. Llega un punto en el que dos de estos partidos se unen para hacer frente al que queda y como dice Ricardo Portocarrero en su obra Entre la República aristocrática y la Patria Nueva: "Con el apoyo financiero y el programa del Partido Civil, Piérola organiza sus célebres montoneras, con las cuales toma la ciudad de Lima en 1895. Se convoca a congreso, Piérola llama a elecciones y es elegido presidente".

El gobierno de Piérola fue una transición para los futuros gobiernos civiles. De esta manera, se instaura la época del segundo civilismo en la república peruana. Lo que caracterizó estos tiempos fue una singularidad no antes vista en la historia del Perú. El poder lo tenía un grupo de personas con mucho dinero, "poder económico importante por el agro y la banca", y "alianzas con sectores anexos del comercio y algunas industrias", como cuenta Henry Pease en su libro El ocaso del poder oligárquico. Todos siguieron un mismo patrón de gobierno, Franklin Pease dice en su texto Perú Hombre e historia: "durante su primera administración, Leguía se mantuvo dentro de los esquemas del Partido Civil"; sin embargo, los planes de Leguía eran otros. Pese a eso, con Augusto B. Leguía, "el estado peruano gana una mayor autonomía y logra un efectivo monopolio sobre los medios de ejercicio de la violencia", como dice Juan Martín Sánchez en su libro La revolución peruana: ideología y práctica política de un gobierno militar. En este periodo, los estándares

civilistas se vieron algo dañados por las propuestas que tenía el presidente, pero ya con la llegada de Billinghurst, que no seguía los pasos de todos los civilistas, se salió de control. Billinghurst optó por encontrarse más con el populismo y dio, para los trabajadores del Callao, la ley laboral de las ocho horas. Esto no pasó inadvertido por los líderes del partido. Por ello, el general Óscar Benavides intervino y le dio golpe de estado en 1914, gobernando por dos años. Después de este mandato, el poder volvió a manos del Partido Civil, una vez más, con José Pardo, pero ya se vivían tiempos en los que los trabajadores exigían reformas en las leyes laborales. Fue tal el esfuerzo por conseguirlas, que se dio la ley de las ocho horas laborales, ahora, para todo el Perú. De este modo, el civilismo perdió poder en el Perú. Al año siguiente, Leguía sería nombrado presidente. De pronto, la oligarquía, que "simboliza su gobierno de una nobleza derivada del dinero y la sangre" como dice Pedro Planas en su obra La república Autocrática, pasó tan solo a formar parte de una alta sociedad que alguna vez tuvo el país entero en sus manos.


Bibliografía:
  • Tomo V-Historia del Perú-CEPREVI
  • Historia del Perú-LEXUS
  • Entre la República Aristocrática y la Patria Nueva - 1996
  • El ocaso del poder oligárquico - 1977
  • Perú hombre e historia, La República III - 1937
  • La revolución peruana: ideología y práctica de un gobierno militar- 2002
  • La República Autocrática - 1994
Webs:

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