SURGIDO DEL CAOS

Ante la inestabilidad política y social siguiente a la independencia, surge la figura del caudillo, personaje que, armado con el apoyo de militares, gente adinerada, un sentimiento revolucionario y paternalista, llega al poder concibiéndose a sí mismo completamente capaz de manejar el gobierno.
Es necesario analizar esta figura y la organización política que la misma conllevaba, pues así entenderemos qué clase de sociedad produce y permite la aparición de un gobierno caudillista.
Al fundarse la República, se produce un debate doctrinario sobre el rumbo del país. El debate ideológico ocurrió entre los que defendían la posición conservadora y los que defendían la liberal; además, Basadre menciona una posición reformista (1). Este debate político, que tomó lugar entre 1821 y 1845, contribuyó a la inestabilidad y a la desorganización estatal. Por otro lado, el acceso al poder se veía restringido a ciertas clases sociales, entre ellas la militar. Debido a esto, muchas personas se recluían en el ejército para mejorar su estatus social. Además, los militares se sintieron los indicados para guiar el destino del país debido a los logros realizados en las batallas de Junín y Ayacucho. Ante esta situación, surgen los caudillos, que llegaron al poder gracias a su ascenso militar y sus méritos con la nación, como una figura reguladora y prometedora.
“El caudillismo republicano nació asociado con los jóvenes militares que, como Gamarra o santa Cruz, lucharon por la Independencia, pero luego adquirió vida propia y se convirtió en el paradigma de cualquier liderazgo político…Sin caudillo no existe posibilidad de eficacia en la política nacional…El caudillismo asentó sus raíces antes que en un mesías, de un salvador, de un hombre providencial” (Galindo, 1999: 33). En este texto, podemos apreciar cómo eran considerados los caudillos y la importancia que tuvieron en esos años.La época del caudillismo se vio caracterizada por sucesivos “pronunciamientos militares” (sublevaciones en cuarteles), proclamas de salvación para la patria (2), gobiernos de corta duración que surgían mediante golpes de estado y planes de gobierno en los cuales se mantenía una coalición y se reconciliaban las presiones ejercidas por parte de grupos sociales excluyentes (3), es decir, buscaban, sobre todo, tener el control absoluto.
En “Perú Republicano: De San Martín a Fujimori”, se divide al caudillismo en tres épocas: los caudillos de la independencia, el caudillismo de la determinación de la nacionalidad y los caudillos de la anarquía (4). A continuación, pasaremos a explicarlos:
En “Perú Republicano: De San Martín a Fujimori”, se divide al caudillismo en tres épocas: los caudillos de la independencia, el caudillismo de la determinación de la nacionalidad y los caudillos de la anarquía (4). A continuación, pasaremos a explicarlos:
1. Los caudillos de la Independencia (1821-1826): San Martín, Riva Agüero y Bolívar fueron los primeros caudillos. San Martín realiza varios cambios sociales e instaura el Congreso Constituyente. Luego, renuncia a su cargo, dejando al país inestable ya que seguía el debate doctrinario. Riva Agüero llega a la presidencia mediante un golpe de Estado y, al no poder proteger Lima, el Congreso Constituyente llama a Simón Bolívar. En su gobierno, se da énfasis al fortalecimiento militar y crea la Constitución Autoritaria. En síntesis, en esta parte resalta un ambiente de reorganización debido a la situación del país, que se encontraba dividido por los distintos intereses entre los grupos sociales. El papel del caudillo en este periodo se caracteriza por establecer normas y constituciones que organicen al país según su criterio.
2. Los caudillos de la determinación de la nacionalidad (1827-1841): Para establecer la popularidad y la cohesión entre peruanos, con el objetivo siempre de alcanzar y reafirmar su poder, los caudillos apelaban al nacionalismo. Los caudillos estuvieron relacionados con problemas fronterizos. “Paradójicamente los caudillos también pudieron actuar como defensores de los interés nacionales contra incursiones territoriales, las presiones económicas y otras amenazas externas, fomentando, asimismo, la unidad de sus pueblos y elevando el grado de conciencia nacional. Los caudillos eran representantes y a la vez enemigos del estado nación” (5). Como explica el texto anterior, los caudillos de esta época podían ser muy autoritarios pero de vez en cuando podían ser de ayuda y progreso al estado.
3. Los caudillos de la anarquía (1841-1845): Después del gobierno de Gamarra surgen varios caudillos que, apoyados en su poder regional, dan paso a una serie de sublevaciones y conspiraciones que establecen un ambiente anárquico en el Perú. En “Perú Republicano: De San Martín a Fujimori” dice: “El desgobierno del país se reflejó en los 29 gobernantes, cinco constituciones, dos guerras internacionales y múltiples levantamientos militares, que sucedieron en algo más de dos décadas.”
3. Los caudillos de la anarquía (1841-1845): Después del gobierno de Gamarra surgen varios caudillos que, apoyados en su poder regional, dan paso a una serie de sublevaciones y conspiraciones que establecen un ambiente anárquico en el Perú. En “Perú Republicano: De San Martín a Fujimori” dice: “El desgobierno del país se reflejó en los 29 gobernantes, cinco constituciones, dos guerras internacionales y múltiples levantamientos militares, que sucedieron en algo más de dos décadas.”
Una teoría interesante de Carlos Octavio Bunge(6) propone que el caudillismo es producto de la pereza que fue evolucionando en un gobierno que se caracteriza por la crueldad hacia el indígena y las clases sociales bajas. Bunge establece, también, tres etapas en el proceso de cada caudillo: la fascinación, donde el caudillo gana popularidad; la fuerza, cuando su gobierno se ve sólido y llega a su auge; la paz, cuando llega el punto máximo de su dictadura; esta etapa es continuada por la caída, normalmente producida por un golpe de estado de otro gobierno caudillista.
Este tipo de gobierno es por menos contraproducente para la nación, el poder del caudillo surge de instituciones débiles (7) que son producto de un país fragmentado e incapaz de organizarse por medios democráticos, dicha organización política se caracterizó por las "luchas de poder entre grupos faccionalistas que no permitieron la formación de un estado-nación libre y soberano"(8). Dicho esto, es importante señalar que ciertas características del caudillismo se pueden rastrear hasta la actualidad. Un ejemplo de esto es el accionar de ciertos gobiernos regionales (9) que con discursos populistas buscan el bienestar individual a costa de la explotación de grupos sociales que afectados por el centralismo o el desequilibrio socioeconómico buscan en estos "líderes" un cambio.
Bibliografía
- (1) BASADRE, Jorge (1963) Historia de la República del Perú
- (2) PEASE, Franklin (1993) Perú Hombre e Historia La República III
- (3) MCCLINTOCK Cinthia (1983) The Peruvian experiment reconsidered
- (4) HUIZA, José Luis; PALACIOS, Raúl y VALDIZÁN, José (2004) El Perú Republicano de San Martín a Fujimori. Lima: Universidad de Lima Fondo de desarrollo editorial.
- (5) Lynch, John 1993 “Caudillos en Hispanoamérica 1800 - 1850”. Colecciones MAPFRE.
- (6) http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtual/libros/historia/iniciacion_republica/tomo1/lib2_cap2.htm
- (7) NUÑEZ, Efrain LA INICIACIÓN DE LA REPÚBLICA PERUANA: LA ERA DE LOS CAUDILLOS 1825 – 1845 (http://www.liceus.com/cgi-bin/ac/pu/Inicias%20de%20la%20republica.pdf)














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